martes, 7 de julio de 2009

Esta historia no empieza con un "había una vez" como habitualmente lo hacen todas. No es una historia común de la que hay miles y miles de réplicas con distintos nombres y personajes. No es de esas que se pueden encontrar en miles de libros de distintas editoriales. De hecho ni un libro va a presenciar.
Era sábado por la tarde cuando la primera página de mi historia comenzo a escribirse. Una tarde como cualquier otra al verlo, mi mente pedía a gritos ciegos conocerlo un poco más. No bastaba con su apariencia físca o sus expresiones únicas y desconocidas.. necesitaba ir más allá de lo que mis ojos podían notar. Tal vez fue simplemente el destino que los dos desconocíamos, tal vez estaba escrito que con tan sólo una imágen, una foto, una expresión fotográfica.. algo en él llamara mi atención.
Los días pasaban y nada en mi vida cambiaba, su presencia en mi vida no influenciaba. Él simplemente era uno más perdido entre la gente.
Podía recordar una larga historia en mi mente que llegaba a mi de una forma muy particular. Recuerdos en forma de imágenes de mi pasado que nunca se borrarán.
Lo cierto es que todos tenemos una historia que contar, así como yo tenía mi historia él tenía la suya. Yo llevaba una vida, él otra.
En ningún momento nuestras vidas encontraron alguna similaridad, pero si nuestras historias. Aquello que alguna vez sentimos y que por algún motivo/persona se derrumbó dejando un inmenso hueco que nunca nadie pudo llenar...
Comenzo siendo un pasatiempo nada más mientras en mi corazón él supo encontrar su lugar. Éramos dos desconocidos que no teníamos nada de que hablar.
Siguó por ser mi pasatiempo preferido y fue ahí cuando... sin darme cuenta mi alma, mi corazón comenzaron a necesitarlo cada vez más y más. La impotencia de no tenerlo a mi lado era la que día a día sugería olvidarlo. Nada pudo contra mis sentimientos, porque ni la distancia más grande puede hacer cambiar lo que siento.
Los días pasaban y nuestro lazo iba alargándose cada vez más hasta construir uno tan inmenso que ninguno de los dos se iba a imaginar.
Así fue como descubrí que mi corazón había hecho despertar, que era mi sueño hecho realidad y que con él quería estar.
Traté de cambiar mis sentimientos, de hecho por mucho tiempo los oculte y por un momento creí poderlo olvidar.
Sin darnos cuenta el lazo que nos unía se alargaba cada vez más, luego de un tiempo en lo más profundo de mi corazón él pudo entrar y fue en ese momento cuando descubrí que nada nos iba a separar.
Una llamada luego de miles de palabras y carcajadas, hizo su teléfono sonar. Miles de suspiros fueron los que me hicieron reaccionar.
Así fue que comprendí que parte de su vida quería formar.
Pasaban los meses, y yo nada decía. Eran cada véz mas las ganas de gritar todo lo que lo quería.
Él con otra, y yo con otro... así eran nuestras vidas. El saber que él nunca iba a ser mio fue el motivo que me hizo en cierta forma bajar los brazos, la impotencia me había ganado una vez más y para otro lado decidí mirar.
Creo que no fue casualidad que él terminara con su historia y yo con la mia al mismo tiempo, que los dos estemos dispuestos a comenzar de nuevo.
La noticia me había dado las esperanzas necesarias para seguir adelante, para dejar el pasado atrás, y ante él poder confesarme.
Los días pasaban y nadie decía nada, sin embargo una tarde... otra vez miles de carcajadas mezcladas con palabras nos hicieron acercar. Las ganas de decirle lo que sentía eran las que esa misma noche me iban a hacer hablar.
La noche comenzaba a nacer, la luna quería ser testigo de esa noche que ninguno de los dos jamás olvidará.
Tan inolvidable y especial que en mi mente siempre estará. Las agujas del reloj las tres ya habían pasado... cuando uno de los momentos mas extraordinarios de mi vida estaba transitando.
Una confesión fue la que hizo que mi sonrisa, más inmensa que nunca, comienze a brillar. Promesas de amor fueron las que hicieron de esa noche un momento especial. Llenas de sinceridad y ternura.. tan dulces, tan puras.
Llego el momento de despedirnos y con una sonrisa me fui a recostar. Miles de sonrisitas se me escaparon, no había lugar para tanta felicidad y por algún lado tenía que escapar. En miles de sueños su presencia hizo notar, esa noche ni por un segundo lo pude olvidar. (Y debo confesar que nunca había sentido algo igual o parecido)
Las semanas más felices de mi vida estaba viviendo, sentimientos sin forma para describirlos llenaron mi vida de alegría. Ya no me importaba cuánto tiempo tenía que esperar para verlo, porque tenía las esperanzas suficientes para toda mi vida poderlo esperar.
Pero como en toda historia había un villano, que ya no era la distancia que pudimos superar... problemas se interpusieron que nos impideron hasta conversar.
Pero la única verdad era que ninguna piedra nos iba a hacer tropezar, ningún obstáculo nos iba a impedir pasar y así fue como lo pudimos superar. A pesar de las dificultades que en toda hsitoria se pueden encontrar, nuestro amor crecía y crecía cada vez más.
Sin embargo el hecho de quererlo tanto fue el que me llevo a desconfiar, a tener miedo de perderlo porque sabía que eso era algo que nunca iba a poder superar.
Una noche mis miedos le tuve que confesar y eso es algo que ni él ni yo misma me lo voy a poder perdonar. Sin querer y sin darme cuenta corté nuestro lazó y lo arrojé a un abismo tan profundo del que nunca nadie lo pudo sacar.
Mis disculpas no fueron aceptadas, miles de huecos en mi corazón comenzaron a brotar.
El remordimiento por mi mente diambuló, y aunque corrí a buscarlo porque necesitaba gritarle con todas mis fuerzas: ¡PERDÓN!.. demasiado tarde era, y las únicas palabras que pude oir fueron: "El tren ya pasó". Una frase tan simple, que dice tan poco y a la vez tanto. No era lo que esperaba escuchar, nadie podía comprenderme y lágrimas de mis ojos pretendían escapar. Mis sentimientos iban más allá, de una simple frase. Cómo seguir mi vida con semejante asignatura pendiente, cómo dormir por las noches sabiendo que una vez más me había equivocado desntrozándolo todo...
A partir de ese momento las horas comenzaron a pasar cada vez más lentas, cada día era 24 horas más de un corazón destrozado que latía.
Aunque lo hechaba de menos, comprendí que mi vida continuaba y que por mi camino debía seguir. Una vez más hice promesas estúpidas como "Nunca más me enamoro", "Juro no volver a cometer los mismos errores, sabiendo que después me voy a arrepentir".
Por momentos creía poder olvidarlo aunque sabía que eso nunca iba a pasar. Harta de esperar una respuesta, esta historia había decidido terminar y nuestro libro cerrar. Pero sus inesperadas palabras me hicieron de opinión cambiar. Pudo perdonarme y comprender que fue un grave error del cual los dos tuvimos parte de culpa, que ese lazo tan profundo que habíamos construído en todo ese tiempo tal vez pudo resistir esa caída, que tal vez podíamos rescatarlo y continuar con lo que habíamos soñado.
Con ese propósito nuestra historia continuamos, durante mucho tiempo intentamos recuperar la confianza que se había desgastado. Lamentablemente nunca lo logramos y sin darnos cuenta nuestros caminos se separaron.
Meses tratando de encontrar lo perdido pasaron, y ni una solución encontramos.
El tiempo mi mente confundió y mis sentimientos cambió.
Pero una tarde como cualquier otra, luego de resignarme y con el alma vacía de esperanzas... él decidió acercarse (siempre era yo la que lo hacía). No hizo falta alguna mirada, con tan solo unas simples palabras me dejó otra vez hipnotizada. Y.. digo hipnotizada porque siempre creí sentir mucho más que él, y puedo decir que el 85% de sus hermosas palabras son promesas que luego destrozará sin piedad.
Pero esta vez... pensé dos veces o más antes de una desición tomar y no fue la habitual sino que decidí sola mi camino continuar. Ese día no pude dejar de pensar y aunque estaba completamente decidida que en sus jueguitos una vez más me iba a hacer jugar.. no pude dejar la oportunidad pasar, y en él intenté otra vez confiar.
Lo triste fue que esa misma noche nuestro lazo otra vez quise cortar, lo logré y ahora estoy acá tratando de con mi vida poder continuar... Y como dice Dani "Un encuentro, un desencuentro" y lo más triste es que no lo puedo negar porque lamentablemente es verdad.
Y... antes de dar más detalles quiero decir que hasta ahí fueron las cosas que pasaron, que lo que pase de ahora en más el tiempo lo dirá.

Otra cosa... ahora me doy cuenta lo idiota que fui ¿Hacía falta todo esto? es lo que a diario me pregunto y nunca logré responder.

Además me di cuenta que todo terminó como empezó (parecemos dos desconocidos que no saben de qué hablar otra vez) y no es que quiera decir que todo esto fue en vano porque la verdad es que rescato muchas cosas, pero ...

1 comentario:

  1. Iari, ya esta. Ahora una nueva historia podemos comenzar. Dejemos todo este pasado atrás.
    No te preocupes hay algo que me dice que en un futuro, en un pasado, en otro mundo, no sé bien cuando será pero esta asignatura pendiente vamos a aprobar. Por algo la vida nos cruzó con estas hermosas personas, que amamos sin dudar.
    Nuestras historias tan similares una nueva amiga me hicieron encontrar, Gracias por entenderme, leerme y aconsejarme como siempre lo haces. Gracias una vez mas.
    TEQIEROMUCHO♥

    ResponderEliminar