Quizás llego la hora de decir adiós, sentarnos y aceptar que todo fue un error si sientes que quizás lo bueno de esta historia ya se terminó y hoy solo quedan rastros que hablan de este amor que se perdió.
Y te vas, lo dejas todo aquí, quitándome las ganas de vivir una inmensidad junto a ti.
Y te vas, me culpas solo a mí... y ¿cómo darte la razón? ¿Cómo irme y renunciar a este amor?
Si tu jamás quisiste ver que quizás yo siempre te amé, toda mi vida te entregué y sin medida a cada instante te adoré.
Quizás lo intenté, yo quise quedarme a tu lado, volver a escribir nuestro pasado y no dejarte ir.
Quizás el frío se coló también entre tus manos, le fuimos regalando espacio a nuestro lado pensando que quizás la brisa entre tu y yo no nos haría daño, quién iba a imaginar que el viento te ha llevado lejos de mi.
Y te vas, lo dejas todo aquí, quitándome las ganas de vivir una inmensidad junto a ti.
Y te vas, me culpas solo a mí... y ¿cómo darte la razón? ¿Cómo irme y renunciar a este amor?
Si tu jamás quisiste ver que quizás yo siempre te amé, toda mi vida te entregué y sin medida a cada instante te adoré.
miércoles, 8 de julio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario