martes, 26 de mayo de 2009


¿Por qué diré que me escondo, si nadie me quiere ver?
¿Será que no me preciso y de paso me aviso, para ya no correr?
Me fui pateando las piedras, con ganas de molestar
y no encontré ni un segundo, para explicarle al mundo que lo quiero matar.
Y mi cabeza se me enfrenta en una noche de solo pensar,
y la alegría se me escapa y la agonía vuelve a dominar.
El corazón de algún sufrido me acompaña hasta la terminal
y me iré, para no verme más.
Estoy buscando refugio, en manos de una pared
que ni siquiera me escucha y yo, fingiendo mi lucha engañándome otra vez.
Ya nada aquí me divierte como solía ocurrir,
voy persiguiendo mi risa, ella se fuga deprisa burlándose de mi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario